Impugnación de mensajes de datos: Estrategia probatoria y análisis jurisprudencial
¿Cómo se preserva un chat de WhatsApp para que resista una impugnación? ¿Qué debe atacar concretamente quien cuestiona su autenticidad? En esta segunda sesión práctica, el profesor José Luis Tamayo Rodríguez completa el recorrido iniciado en «El pantallazo no es la prueba» y lleva al espectador desde la descarga del archivo .zip hasta la estrategia de promoción, contradicción y valoración judicial del mensaje de datos.
La videoconferencia muestra cómo calcular códigos hash, seleccionar los archivos jurídicamente relevantes, formar una carpeta contenedora, crear copias idénticas y documentar la trazabilidad mediante un acta técnica. Luego desarrolla los flancos de una impugnación fundada y examina la evolución de 23 decisiones del Tribunal Supremo de Justicia venezolano, señalando los avances, las reiteraciones y las insuficiencias que todavía mantienen al litigio electrónico anclado en categorías documentales analógicas.
“Hay que aprender a promover las pruebas electrónicas en formato electrónico, en formato nativo electrónico.”
¿Qué encontrará en este video?
Resumen desarrollado de la exposición
1. Del archivo exportado a la evidencia preservada
La sesión retoma el punto en el cual concluyó la videoconferencia anterior: el chat ya fue exportado desde WhatsApp hacia un correo electrónico. A partir de allí, el profesor Tamayo explica que debe descargarse primero el archivo .zip tal como fue remitido por la aplicación, evitando que el sistema lo descomprima automáticamente. Ese archivo comprimido constituye el primer objeto sobre el cual se calcula el hash.
Después se descomprime la carpeta y se identifican los componentes relevantes: el historial completo en .txt, documentos PDF, notas de voz .opus y otros archivos multimedia. La selección no debe ser indiscriminada, sino vinculada con los hechos jurídicamente relevantes y con la teoría del caso.
2. Hash, carpeta contenedora y copias de resguardo
Mediante una demostración en pantalla, se calculan códigos MD5 y SHA-256 del archivo comprimido y de cada documento que será promovido. El SHA-256 se presenta como la función de referencia para fijar la integridad. Los resultados se registran junto con la herramienta utilizada, la fecha y la hora del cálculo.
Los archivos seleccionados se agrupan en una «carpeta contenedora», que también se comprime y se somete a hash. Luego se crean copias idénticas para el resguardo y la entrega. La coincidencia de los hashes demuestra que las copias permanecen iguales; cualquier incorporación, eliminación o modificación posterior producirá un resultado diferente.
“Si esta carpeta se modifica posteriormente y se le agrega otro archivo, el código hash va a variar.”
3. El acta técnica y la trazabilidad
El hash no agota el procedimiento. Es necesario levantar un acta técnica que identifique el teléfono, el número asociado, la persona que entregó el dispositivo, quien realizó la exportación, las fechas, horas, herramientas empleadas y cada operación ejecutada. Su finalidad es demostrar el origen y recorrido del elemento digital desde la obtención hasta la promoción.
El expositor recomienda remitir el chat exportado a más de un destinatario autorizado y conservar varias copias. Si los archivos no son modificados, sus hashes deben coincidir. Esta redundancia fortalece el resguardo y permite disponer de ejemplares para el tribunal, la contraparte y quien preserva la evidencia.
4. Cinco flancos para una impugnación fundada
La conferencia distingue la impugnación técnica de la objeción genérica. No basta decir que un pantallazo puede alterarse o que quien exportó el chat no es perito. La parte debe explicar qué condición de validez está comprometida y por qué el defecto afecta la confiabilidad del mensaje.
Autenticidad. Determinar si el mensaje fue realmente escrito por la persona a quien se atribuye. El nombre o la fotografía mostrados en la pantalla no prueban autoría ni titularidad de la línea.
Integridad. Comprobar que el contenido no fue modificado, recortado, suprimido o descontextualizado. El .txt y los hashes aportan elementos técnicos que el papel no contiene.
Licitud de obtención. Establecer cómo se obtuvo el chat y si se respetaron los derechos fundamentales, especialmente cuando quien lo aporta no participó en la conversación.
Trazabilidad. Reconstruir documentalmente el recorrido de la evidencia desde la fuente hasta su presentación judicial.
Mismidad. Acreditar que lo promovido es lo mismo que existía en el origen o «sitio del suceso digital».
5. Análisis crítico de la jurisprudencia venezolana
El profesor Tamayo presenta un cuadro sinóptico de 23 decisiones de distintas salas del Tribunal Supremo de Justicia, comenzando con la sentencia n.º 769, del 24 de octubre de 2007. Su conclusión es que la jurisprudencia se ha concentrado casi exclusivamente en el artículo 4 de la Ley sobre Mensajes de Datos y Firmas Electrónicas: el mensaje impreso se trata como copia documental; si no es impugnado puede ser valorado y, si se impugna, deben acreditarse autenticidad e integridad.
Se comentan decisiones sobre correos impresos, chats de WhatsApp, experticias no impulsadas por el promovente, inspecciones judiciales inidóneas para demostrar integridad y dictámenes técnicamente correctos que finalmente fueron desestimados por falta de pertinencia. La crítica central es que todavía no se ha desarrollado suficientemente la distinción entre la copia impresa y el mensaje de datos en su forma electrónica original, particularmente a partir de los artículos 7 y 8 de la ley.
“Eso no es litigio digital; eso es litigio analógico.”
6. Pericia, contradicción y reforma necesaria
Una experticia informática no es automáticamente necesaria en todos los casos. Puede ser pertinente ante una impugnación fundada, pero una evidencia bien preservada, acompañada de otros elementos concordantes, puede sostenerse frente a una objeción retórica. Cuando se practique una pericia, el abogado debe conocer qué se examinó, cuál fue la fuente y si el informe cumple tanto las exigencias técnicas como las jurídicas.
La exposición concluye con un llamado a desarrollar reglas procesales específicas sobre promoción, admisibilidad, impugnación y valoración de la prueba electrónica. La equivalencia funcional con el documento escrito resulta insuficiente para responder a los problemas contemporáneos de autenticidad, manipulación digital e inteligencia artificial.
Preguntas y respuestas destacadas
Citas textuales destacadas
Esta videoconferencia enseña que una prueba electrónica no se fortalece únicamente al calcular un hash ni se destruye mediante una objeción genérica. Su eficacia depende de una estrategia completa: obtener lícitamente, preservar con trazabilidad, promover en formato electrónico, identificar los flancos concretos de controversia, formular la pericia adecuada y comprender críticamente la jurisprudencia aplicable.
“Prepárense necesariamente; capacítense en esta materia.”